domingo, 8 de julio de 2012

Chozas de Otero (La Carlota).

En homenaje a toda una vida de esfuerzo...

En el Departamento de Los Algarbes, del término municipal de La Carlota, se ha podido documentar de forma oral, uno de los múltiples asentamientos de colonos, típicos de esta zona. Aún en la década de los 60 del siglo XX, perduraban algunas chozas como formas de arquitectura tradicional, entre ellas, las desaparecidas “Chozas de Otero”. Según el testimonio actual de la informadora Carmen Otero Hámez, que nació y vivió en una de ellas hasta 1945; se desprenden interesantes observaciones:

había muchas familias que vivían repartidas en chozas en cada una de las parcelas”.


Carmen Otero Hámez, hoy a sus 84 años.

Las suyas, se asentaban en la que poseía su padre, cuya forma de subsistencia fue variopinta; así tuvo olivar propio, rebaño de cabras y vacas, así como otros trabajos, como corredor de ganado y “manijero”. Estas chozas corresponden a la tipología de “tapichoza”, es decir rectangulares de tapial y a cuatro aguas. Las construcciones se organizaban en una pequeña agrupación, teniendo funciones específicas, es decir una de dormitorio familiar, otra como cocina comedor y una tercera donde vivían sus abuelos. Los animales (la burra y las cabras) disponían de un cobertizo de paja dentro de un corral específico, que por la zona llaman “enrramá”; sin embargo las gallinas y los pavos dormían a la intemperie. Estas construcciones provienen como mínimo, de dos generaciones atrás a la de Carmen. Así, todos sus ancestros conocidos eran de este departamento. Sabemos con certeza que se mantuvieron en uso al menos entre 1870 a 1987. Hacia la década de los 70 del pasado siglo XX, se abandonaron como vivienda, porque se construyó una casa nueva ya tejada; pero se mantuvieron en uso con otras funciones. Posiblemente, veinte años después desaparecieron.
                                                  

Su padre leyendo en la puerta de una choza.
  
Su madre cosiendo en la choza.

La choza de sus abuelos hacia 1970.

La familia ya con su casa tejada nueva.

4 comentarios:

  1. Esta mujer, como la mayoría de su epoca, se merecen un homenaje.

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  2. Muy buena esta entrada, con testimonio oral, de una mujer que vivió esa forma de vida tan dura.
    Un saludo

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  3. Gracias Vértice; tenemos pendiente hacer alguna salida etnográfica juntos.

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