Planta exótica de origen americano, de la cual se obtenían diversos productos (jabón y cuerdas), así como algunos materiales constructivos.
jueves, 10 de mayo de 2012
martes, 8 de mayo de 2012
Chozas del Trapero (Belalcázar).
Ref.: BEL-04
Coordenadas huso UTM: 30 S x.319112 y.4273107
Término municipal y comarcas: Belalcázar, Los Pedroches (Sierra Morena).
Agrupación de dos chozas circulares mixtas ya desaparecidas, que ya documenté en 1995. Se localizaban en el paraje del “Cortijo del Trapero” y “Molino de la Pellejera”, muy próximas al “Río Guadamatilla”. Fueron en su momento, albergue de pastores, desconociéndose su antigüedad exacta.
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| Recreación de una de las chozas. |
Características y técnicas constructivas: ambas eran de planta circular, asentándose muy próximas entre sí, en la cima de una suave loma. Los paramentos se presentaban con zócalos de mampostería (granito y cuarcita), que estuvieron revocados, tanto externa como internamente. En una de ellas el muro estaba enfoscado con mortero y encalado. No se conoce si tuvieron solera. Las cubiertas eran cónicas y de materiales vegetales. Una de ellas, mantenía la armadura de rollizos de eucalipto u olmo; estos, descansaban directamente sobre el muro, siendo planteados en sistema exagonal, y subdivididos en 18 palos, de los que únicamente 6 confluían en el vértice superior. Horizontalmente se disponían nueve hileras de listones de madera clavadas sobre la anterior estructura, haciéndola muy estable. Exteriormente se cubría de ramajes de retama y encina, sobre la que finalmente se techaba con juncos, según informador anónimo, que aseguró haberlos segado el mismo, hacía ya muchos años. En el interior existían diversas hornacinas.
| Vistas y detalle de una de las chozas en 1995. |
Planimetría: (medidas aproximativas): planta exterior: 6.00 m .; diámetro; planta interior: 4.70 m . diámetro; ancho muro: 0.60 m .; alturas (zócalo): 1.50 m .; entrada: 1.50 x 0.65 m .; orientación de la entrada: SE.
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| Plano (planta y sección). |
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| Plano (vista de la cubierta). |
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| Esquema general del conjunto en 1995. |
Observaciones: En sus proximidades descubrimos ahora, las ruinas de una zahurda rectangular de piedra, y se ha construido una gran nave para ovejas. Aunque han desaparecido sus vestigios, quedan vagos indicios de su planta apreciables en la ortofoto de 2007.
Colaboradores: David Gómez.
Fotos y dibujos del autor.
sábado, 5 de mayo de 2012
Inversión constructiva (I).
Cuando empecé a plantearme poner en práctica de manera personal, las diferentes técnicas constructivas de las chozas, no realicé ningún plano y creo que ni siquiera dibujos o bocetos, como siempre hago, por deformación profesional con otros proyectos de tipo artístico. Sin embargo, si que realicé algunas maquetas, también de materiales vegetales, que me ayudaron a visualizar algunos problemas y sus soluciones.
| Maqueta de un chozo portátil. |
Todo lo escuchado de los informadores y leído en la documentación, se fundía en la cabeza, e iba surgiendo de manera más o menos espontánea durante el proceso de construcción. Probablemente, esto último es lo que harían los antiguos constructores de chozas. La intuición y la lógica, a parte de ciertos conocimientos trasmitidos, son la base teórica de este tipo de arquitectura vernácula.
En mi caso, la elección de los materiales, venía determinada por su disponibilidad en el entorno. En una finca propia, llamada “Chozas de la Parrilla”, de la localidad de Guadalcázar, podía disponer de las maderas de poda de los Acebuches (Olea europea, var. sylvestris) y de los vástagos florales del Magei (Agabe americana). Otras plantas silvestres posibles eran, la Retama (Retama phaerocarpa), Avena Loca (Avena sativa), Junco churrero (Srcirpus olochoenus) y la Caña (Arundo donax). Para su obtención, el coste económico es prácticamente nulo, basado únicamente en su recolección (corta o siega). Todo depende, de si el procedimiento se hace con herramientas manuales o se emplea alguna maquinaria (desbrozadora, motosierra, etc.), optimizándose así más el tiempo. Sin embargo, en la siega de bálagos y paja, se hace necesariamente obligatorias las herramientas manuales.
En cuanto a la durabilidad de las materias primas, no dispongo de estudios específicos, pero hay unas fibras mas perdurables que otras, influyendo en su degradación aspectos como la buena técnica y cuidado en el proceso de techar, la climatología, el mantenimiento, etc. Pongo el ejemplo de las cuerdas, cuyas plantas para su elaboración, se pueden ordenar de mayor a menor resistencia: Esparto (Stipa tenacissima), Cáñamo (Cannabis sativa), Palmito (Chamaerops humilis L.), Pita (Agave americana) y Juncia (Cyperus spp).
| Techado con paja de avena loca. |
| La misma paja, despues de cuatro años. |
En el caso de los bálagos y otras fibras, es conocida la buena longevidad del todo el género de juncos y juncias, así como del cereal Centeno (Sacale cereale). Algunos informadores, como el carbonero Juán Barrero, comentan que algunas chozas de juncos podían durar hasta 7 u 8 años sin mantenimiento, eso si, cosidas con cuerda de esparto. En otras chozas techadas con paja “ripiada”, cada año había que reponer las partes desprendidas o podridas, pues la paja se descompone fácilmente con la acción del sol, el viento y la lluvia.
viernes, 4 de mayo de 2012
Belméz.
En 1887, Manuel Cabronero[1] da 112 albergues en su término; en el que se incluía por esta época, el actual término municipal de Peñarroya-Pueblonuevo, por lo que la cifra es aparentemente alta.
En la documentación cartográfica de 1894[2] y 1920[3], aparece una referencia topográfica, la “Choza del Bujardillo”, localizada al sur de “Sierra Palacios” y en el “Camino de Belméz a Espiel”, ya hoy desaparecida. Igualmente asociada a otro antiguo camino, el de “Córdoba a Fuente Obejuna”, tenemos otra referencia de 1957[4], la “Choza de la Cañada de la Cierva”, situada entre Doña Rama y El Entredicho.
| Paraje del "Bujardillo". |
En la periferia de la población de Belméz, encontramos algunos asentamientos y barrios constituidos por casas y chozas con cubiertas vegetales, como el caso de “Casas Baratas”, “Cabeza de Vaca” y “Vega del Fresno”, que debieron de mantenerse entre 1920 y 1940 con esta tipología arquitectónica, según la informadora Carmen Solano Rivera.
En muchos parajes del municipio, debieron ser habituales los ranchos, chozas y zahurdas de distintas tipologías, como el caso de las existentes en “Las Abejeras” y “Cortijo Viejo”, entre otros.
[1] CABRONERO Y ROMERO, M. (1891). Resumen por ayuntamientos de todos los edificios y albergues. Belmez (pag. 83).
[2] INSTITUTO GEOGRÁFICO Y CATASTRAL (1894). Hoja 880 (Espiel).
[3] INSTITUTO GEOGRÁFICO Y CATASTRAL (1920). Hoja 880 (Espiel).
[4] INSTITUTO GEOGRÁFICO Y CATASTRAL (1957). Hoja 879 (Fuenteovejuna).
martes, 1 de mayo de 2012
Chozas de las Abejeras (Belméz).
Ref.: BEZ-05
Coordenadas huso UTM: 30 S x.314102 y.4239328 / 30 S x.314109 y.4239315 / 30 S x.314113 y.4239327
Término municipal y comarcas: Belméz, Alto Guadiato (Sierra Morena).
Rancho compuesto por tres chozas mixtas de piedra y cubierta vegetal, situado en el paraje de “Las Abejeras”, “Huerto Largo” y “Peñaladrones”. Las construcciones, de diferentes formas de planta, pudieron ser usadas como albergue de ganaderos (I), cuadra (II) y zahurda (III). Este asentamiento, se encuentra aislado en una cima a media ladera. Su antigüedad es desconocida, pero como mínimo son anteriores a 1956. En cuanto al estado de conservación, todas se encuentran en ruinas, aunque se mantienen los muros de piedra prácticamente enteros, sin restos de las armaduras de madera, que pudieron ser quemados.
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| Recreación de sus estados originales. |
Características y técnicas constructivas:
Choza I (albergue). De planta casi cuadrada, con los vértices redondeados. Los paramentos son de piedra tosca (cuarcita) tomada con barro, no apreciándose revoques. La solera aparece enlosada de piedras del mismo tipo. La cubierta debió ser a cuatro aguas, forma prismática y de tipo vegetal. Dispone de varios vanos, la puerta principal al W, otra secundaria que está cegada al E y un ventanillo al S.
| Dos vistas de la choza albergue. |
Choza II (cuadra). De planta rectangular. Los paramentos, igualmente son de piedra tosca (cuarcita) tomada con barro y sin revoques. No se aprecia solera. La cubierta debió ser a dos aguas con cuchillas en los extremos donde se apoyaba una viga cumbrera. El forro exterior sería de tipo vegetal.
| Vista de la choza cuadra. |
Choza III (zahurda). De planta circular irregular, con la entrada dispuesta en un vértice formando ángulo. Los paramentos son iguales que las anteriores chozas. No se aprecia solera. La cubierta, debió ser de forma cónica y de tipo vegetal.
| Vista de la choza zahurda. |
Planimetría:
Choza I. planta exterior: 4.90 x 4.40 m .; planta interior: 3.70 x 3.70 m .; ancho muro: 0.50-0.60 m .; alturas (zócalo): 1.20 -1.40 m .; entrada (sin dintel): 0.50 m .; otros elementos: (distancia entre las construcciones): I – II: 13.20 m .; II – III: 10.30 m .; III-I: 10.10 m . ventanillo (sin dintel): 0.20 m .; orientación de la entrada: W.
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| Plano (planta y sección). |
Choza II. planta exterior: 5.40 x 3.80 m .; planta interior: 4.10 x 2.85 m .; altura de los muros (eje N-S): 110 m .; altura de los muros (eje E-W): 1.30 m .; entrada (sin dintel): 0.70 m.; ancho del muro: 0.50 m . orientación de la entrada: E.
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| Plano (Plano y sección A-A´) |
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| Plano (sección B-B´). |
Choza III. diámetro exterior. (E-W): 4.30 m .; diámetro exterior. (N-S): 4.00 m .; diámetro interior. (E-W): 2.66 m .; diámetro interior. (N-S): 2.10 m ..; altura de los muros: 0.40 – 0.50 m.; ancho del muro (en la base): 0.70 m .; orientación de la entrada: SE.
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| Plano (planta y sección). |
Observaciones: El asentamiento, debió de tener horno y diversos corrales, como uno bastante grande y rectangular situado hacia el NE a unos 500 m . de los chozos. El actual propietario podría estar dispuesto a permitir la rehabilitación del conjunto. Se localizan entre las ruinas, algunos fragmentos de cerámica prehistórica (Calcolítico).
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| Disposición de las chozas. |
| Panorámica del paraje. |
Colaboradores: Vicente Rodríguez Estévez.
Fotos y dibujos del autor.
sábado, 28 de abril de 2012
Globo sonda en un chozo.
Hace un par de años, fui a dar una pequeña conferencia en el Museo del Pastor, de la localidad cordobesa de Villaralto, con motivo del “Día Internacional de los Museos”. Su director, Francisco Godoy, me invitó amablemente a exponer en este espacio tan idóneo, el proyecto de investigación que pretendía iniciar y algunos detalles sobre este tipo de arquitectura pastoril.
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| Cartel del evento. |
Al finalizar, una mujer de entre las personas que asistieron, me contó un caso realmente curioso, relacionado con los chozos. Es conocida en la comarca de Los Pedroches, la relación de este pequeño municipio de Villaralto con el ancestral oficio del pastoreo. Muchos de sus habitantes, han trabajado como pastores o han tenido relación con este oficio. Particularmente, esta persona mayor, recordaba un hecho de la niñez, acontecido en un chozo vegetal de los que se realizaban para majadear con los rebaños de ovejas. “Un día, los niños de una familia de pastores se encontraron un globo”, decía; “lo metieron en el chozo”, prosiguió aludiendo al entusiasmo de aquellos chavales por el sorprendente hallazgo; “y el globo, al calor del hogar que había en el chozo, empezó a hincharse, hasta que rebentó, destrozando el chozo”. Menuda sorpresa se llevarían los padres al escuchar la justificación de sus hijos.
El artefacto, probablemente fuera un globo sonda, de los que se utilizan para mediciones metereológicas, que al tener helio, se calentaría con el fuego, dilatándose hasta romperse. Esta es la única hipótesis que hemos podido vislumbrar a este curioso incidente.
viernes, 27 de abril de 2012
La Tierra.
A parte de la piedra, la tierra, en sus diferentes variantes (gravas, arenas y arcillas), constituye el segundo material mineral mas empleado para este tipo de arquitectura. Era la materia prima empleada en las técnicas del tapial, el abobe y el encestado; siendo en estos últimos, mezclada con fibras vegetales (paja, cañas, etc.).
| Tapial con gravas, en Guadalcázar. |
Encontramos dos modalidades de tapial; por un lado, en la Depresión del Guadalquivir se construía directamente sobre el suelo, y a lo sumo se preparaba una leve cimentación de grandes cantos rodados. Puesto que toda esta comarca, está constituida por terrenos aluviales, se utilizaban tierras rojas y ocres, gravas y cantos rodados, que abundan. Por otro lado, en algunas zonas de Sierra Morena también aparecen tapiales de tierra con guijarros, pero estos son calzados sobre zócalos de mampostería de alturas variables. Esto permitía un mayor aislamiento ante la humedad del suelo.
El adobe era ampliamente utilizado como complemento del tapial, y casi siempre es calzado sobre algo de mampostería, especialmente en Los Pedroches y Alto Guadiato. Hemos localizado distintas estructuras, donde se destinaba al cerramiento de cúpulas, algunas de grandes dimensiones, como el caso del Chozo Redondo (Fuente Obejuna), pero otras más pequeñas en algunas zahurdas de Belalcázar.
| Adobe sobre mampostería, en Santa Eufemia. |
Sin embargo, en la Vega del Guadalquivir se destinaba al cerramiento de habitaciones interiores, por lo que quedaba totalmente reservado de la lluvia. Su elaboración era muy simple; previa mezcla de barro con paja picada con agua, amasado y su fermentación, se rellenaban unos moldes de madera, dejándolos secar definitivamente al sol. Luego se pegaban con barro Particularmente, en la técnica de “encestado”, se utilizaba lima o arcilla mezclada con paja picada, para recubrir entramados de maderas o cañas. En algunas zonas de Las Colonias se empleaba tierra roja de “almagra” para alisar el suelo de las chozas.
| Proceso de encestado sobre cañizo. |
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