domingo, 28 de septiembre de 2014

Choza I de Garci-Gómez (Montoro).



Ref. MON 12
Coordenadas huso UTM: 30 S x:378171 y:4225241
Municipio: Montoro. Comarca: La Sierra (Sierra Morena).
Paraje y otros topónimos: Garci-Gómez y San Antón.
Acceso: cerrado. Propietario: privado.
Tipología: mixta rectangular. Tipo de hábitat: aislado.
Usos: agrícola y ganadero (albergue y zahurda).
Cronología: anterior a 1896.
Conservación: ruinas (sin cubiertas y con muros parcialmente desplomados).
Características y técnicas constructivas: La construcción, asentada en medio de un encinar, se presenta como una gran unidad alargada de edificaciones, todas ellas de planta rectangular, dispuestas de manera alineada y sobrepuestas unas sobre otras, partiendo desde la habitación central (choza original), que creemos fue la primera en ser construida. 

Panorámica desde la carretera.

Sobre esta, se fueron haciendo ampliaciones hacia sus dos extremos. La ampliación hacia NE, presenta cuatro espacios (un posible lagar, cocina y dos dormitorios), estando realizada con técnica de mampostería de bolos de granito tomados con légano. Únicamente aparece tapial en la mitad superior del muro central. Estas dos crujías podrían haber estado tejadas, aunque no encontramos ningún resto cerámico que lo verifique. La habitación D, pudo tener una cámara en alto, por los huecos dejados en el muro de las maderas del entresuelo.

Vista delantera de la cocina (hab. E), ya sin la fachada.

Vista delantera del posible lagar (hab. D) y parte de su entrada.


Vista delantera de la choza zahurda (hab. A).


Hacia el SO se ampliaron dos establos, por lo que se disponía de 7 habitaciones en total. Las cubiertas debieron ser a dos aguas y de materiales vegetales (paja, juncos o iniesta). Las mas largas (A y C), probablemente con un pie derecho central de madera. 

Vista delantera de los establos (hab..B y C).

En distintos lugares del interior se aprecian hornacinas, alfarería empotrada y un anaquel. Todas las entradas se abren hacia la fachada principal orientada al SE 120º.


Anaquel con dinteles de madera de encina.

Muro central de mampostería y tapial.

Planimetría: Planta total del conjunto: 36.68 x 7.40 m.; superficie construida: 204.78 m2; habitación A (choza zahurda): 10.25 x 3.10 m.; habitación B (establo): 3.70 x 2.80 m.; habitación C (establo): 8.30 x 3.20 m.; habitación D (posible lagar): 5.53 x 3.00 m.; habitación E (cocina): 5.90 x 3.00 m.; habitación F (dormitorio): 5.80 x 2.78 m.; habitación G (dormitorio): 5.00 x 2.60 m.; ancho de los muros: 0.60 m..

Planta y sección del conjunto.

Planta y sección de la habitación A (choza zahurda).

Otras construcciones: La choza A, debió adaptarse para zahurda en los últimos años de su uso (con anterioridad a 1938), reduciéndose su entrada en altura y anchura. Se aprecia delante de esta, los restos de un corral-patio para los cerdos.

Antigua entrada convertida en piquera.

Fuentes orales: El guarda de la finca, dice que siempre la ha conocido en ruinas.
Fuentes documentales: Referencia topográfica (IGC,1896) y (IGC,1938), donde se citan “Casas y chozas” dispersas.
Observaciones: En sus proximidades aparecen las ruinas de la llamada “Casa Grande de Garci-Gómez, que según la información del guarda y los indicios (arcos para tinajas), fue un antiguo lagar donde se vendían vinos y vinagres. En la cartografía de finales del siglo XIX, se indica en todo su entorno una amplia zona de cultivos de vid, ahora desaparecidos. Se encuentra también muy cerca de la vía pecuaria “Vereda de Garci-Gómez”, que casi coincide con la antigua carretera de Montoro a Cardeña.

Detalle de los arcos donde se donde se guardaban las tinajas.

Equipo de Trabajo: Ricardo Luque Revuelto y Rafael Pulido Jurado (2013).
Colaboradores:

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Poblados de pastores y ganaderos.


  • Dentro de las distintas formas de hábitat humano entre las que se construían chozas o albergues, caben destacar, por su desconocimiento en la provincia de Córdoba, los poblados de pastores y ganaderos. Poblados que no llegaban a la categoría ni siquiera de aldeas; aunque si aparecen, en algún caso documental, como entidades de población. Por los que hemos podido averiguar hasta ahora, se trataban de pequeños asentamientos permanentes o estacionales con multitud de construcciones asociadas al manejo de la ganadería, tanto ovina, caprina como porcina. Así, de una manera mas o menos dispersa se distribuían chozas, zahurdas, corrales, cuadras, tinaos, toriles, etc. conectados por cercados y callejones.


  • La mayoría de estos asentamientos, los estamos localizando en el extremo mas septentrional de Sierra Morena. Particularmente en los municipios pedrocheños de Santa Eufemia, Dos Torres y El Viso, ya en contacto con La Serena extremeña y La Alcudia manchega. Parajes como “Las Lomas, Majada La Moza, Piscuezo, El Risquillo, Tagarrillar, Majada de Olivar, Vioque, La Nava, Atalayuela, Las Cabezas, Culebrilla, Donadío, etc.”, son citados a finales del siglo XIX con albergues de ganaderos o pastores.


Las ruinas del Castillo de Miramontes dominando toda esta comarca.







Entre el monte se aprecian los restos del poblado Cerro Perolo.


Cerro Perolo con La Alcudia al fondo.



  • Recientemente, tuvimos noticias de otro asentamiento de pastores en “El Burcio”, cerca de “Madroñiz”, dentro del término municipal de El Viso. Aunque no lo hemos podido inventariar aún completamente, si que se puede aportar la hipótesis de que al menos, hasta mediados del siglo XX, fuera utilizado por pastores trashumantes, según refiere algún informador anónimo, que comenta el detalle de que las cubiertas vegetales de las chozas, eran quemadas intencionadamente, tras su estancia invernal-primaveral y reconstruidas en el otoño siguiente.


Vista general del poblado del Burcio.


Cuadra y redil.


Dos de las chozas de tipología mixta, una cónica y otra a dos aguas.


Toril circular con el Río Zújar y el Castillo de Madroñiz al fondo.



  • En una primera visita, guiada magníficamente por nuestros colaboradores Rafael López Monge y Pilar Ruiz Borrega, a groso modo, encontramos multitud de ruinas realizadas con cuarcitas en seco y/o tomadas con barro. En una ámplia extensión de la ladera SE del cerro “Cuernos”, se distribuyen al menos cuatro chozas circulares y ovaladas en la parte alta dominante, y otras infraestructuras en la zona baja (zahurdas, toril, rediles, establos y horno). Curiosamente, no lejos y en la otra vertiente del cerro, ya documentamos  otro grupo de chozas http://chozasdecordobaandalucia.blogspot.com.es/2012/08/choza-ii-de-cuernos-el-viso.html, que fueron habitadas hasta no hace muchas décadas.


Una agradable e instructiva excursión.



  • El lugar está muy próximo al Río Zújar, al Castillo de Madroñiz y a la estación de ferrocarril de Belalcázar. Se trata de un lugar histórico, donde ya en el siglo XVI se citaba un despoblado llamado "Hoya de Madroñiz" que pertenecía al Condado de Santa Eufemia. Esta aldea, no localizada exactamente, hacía un aprovechamiento comunal de la “Dehesa de Cañadallana”.


Desde La Nava, lo que fue la extensa Dehesa de Cañadallana.


  • Analizando el origen fonético del nombre de este enclave; encontramos que la forma "burcio" deriva de la voz portuguesa búzio 'caracol que vive debajo del agua' y de esta deviene buzo (lat. BUCĬNA' cuerno de boyero') (Corominas y Pascual, 1982). Curiosamente, está muy relacionado con nombre del cerro próximo llamado "Cuernos".

domingo, 3 de agosto de 2014

Choza II Viñas Viejas (Belalcázar).



ref. BEL-00
Coordenadas huso UTM: 30 S x:309498 y:4270488
Municipio: Belalcázar. Comarca: Los Pedroches (Sierra Morena).
Paraje y otros topónimos: Viñas Viejas.
Acceso: dentro de un cercado ganadero. Propietario: privado.
Tipología: mixta curva. Tipo de hábitat: aislado.
Usos: minero (refugio de canteros).
Cronología: desconocida.
Conservación: ruinas (sin la cubierta vegetal).
Características y técnicas constructivas: Pequeño habitáculo de planta circular, realizado aprovechando dos afloramientos de roca (granito), los cuales se han tallado para dar forma a la cubierta y poder apoyar una leve cumbrera (se aprecia el encaje para un rollizo de madera). La otra mitad del cerramiento, donde se abre la entrada, se ha realizado con mampostería labrada de granito tomada con barro y acuñada. Dispone de dos pequeñas hornacinas con dinteles y jambas. Toda la construcción se encuentra marcadamente excavada en una suave ladera. La entrada orientada al E 73º y levemente abocinada hacia dentro, dispone de dos dinteles de granito y jambas de sillares trabados. No se aprecia la gorronera de la puerta, ni en el umbral ni en el dintel. Todo el trabajo parece obra de un cantero.


Vista frontal.


Vista lateral.


Vista trasera.


Detalle interior de la roca tallada.


La entrada desde el interior.


La choza entre almendros. 


Planimetría: Planta exterior: 3.33 x 3.20 m.; planta interior: 2.30 m. diámetro; altura máxima interior: 2.30 m.; altura zócalo: 1.07 – 1.20 m.; ancho del muro: 0.43 – 0.47 m.; dimensiones entrada: 1.23 – 1.33 x 0.71 – 0.74 m. ; dimensiones hornacinas: 0. 27 x 0.32 x 0.26 m.; 0.34 x 0. 34 x 0.30 m.

Planta y sección AA´

Sección BB´

Otras construcciones: A poca distancia de aprecia un frente de cantera, próximo al arroyo.
Fuentes orales:
Fuentes documentales:
Observaciones: Fue incluida dentro de un inventario local realizado por Rafael López Monge http://belalcazar-cordoba.blogspot.com.es/2014/02/chozos-de-belalcazar.html . La cubierta pudo ser de retama o iniesta, ambas plantas presentes en el entorno. Aparecen varios almendros jóvenes pegados a los muros. A escasos metros, se localiza otra choza de cúpula semiesférica aún conservada.
Equipo de Trabajo: Ricardo Luque Revuelto y Rafael Pulido Jurado (2014).
Colaboradores: Rafael López Monge y Pilar Ruiz Borrega.

martes, 1 de julio de 2014

El tapial (I).

Ya desde el periodo final de la Prehistoria, tenemos en la provincia de Córdoba algunos registros del uso de la tierra prensada como material constructivo. Sin llegar a hacer un análisis pormenorizado desde el punto de vista histórico http://es.wikipedia.org/wiki/Tapial , se cree que esta técnica llamada “tapial”, pudo llegar a mediados del siglo VIII a. C. desde el E del Mediterráneo como un influjo orientalizante de las culturas tartésica y fenicia. De este momento, se documentan1 cabañas de planta curva con muros de tierra o adobe, en un poblado localizado en “Vega de Santa Lucía”, en Palma del Río.


Aspecto de las tongadas de tierra,
cal y cantos rodados.


En la edad contemporánea, y particularmente en la primera mitad del siglo XX, muchas de las chozas de colonos y rancheros que poblaban de forma dispersa esta provincia andaluza, fueron construidas con esta ancestral técnica. A grandes rasgos, exceptuando las Subbéticas, está presente a lo largo de todas sus comarcas, no siendo excluyente, al menos en Sierra Morena, donde se alterna con chozas de muros de mampostería. No obstante, en la Vega del Guadalquivir fue especialmente frecuente, ante la ausencia de piedra. Igualmente, mencionar que tampoco es una técnica exclusiva de este tipo de arquitectura vernácula, pues ha sido empleada masívamente en la construcción de viviendas populares de distintos niveles sociales, cortijos, lagares, molinos e incluso murallas y palacios.






Formas de chozas locales con tapial.
(Guadalcázar, La Carlota y Villaviciosa de Córdoba).
Dibujos del autor (RPJ).

En el extremo occidental del Valle del Guadalquivir, vinieron a llamarse popularmente “tapichozas”; es decir, albergues de tipología mixta, donde se hacían unas medias paredes de gruesos muros de tapial que sustentaban una cubierta de materiales vegetales.

Su construcción se iniciaba con el levantamiento del los muros, siempre en planta rectangular. Este se hacía por partes, con un encofrado de tablas desmontables, el cual formaba un cajón de 1.50 m. de longitud por unos 0.50 – 0.60 m. de anchura. Tras la nivelación del suelo y la preparación de una ligera zanja rellena de piedras a modo de cimentación, se disponía el primer relleno. 



Cajón desmontable para tapial.

Podía emplearse únicamente tierra arcillosa con cantos rodados, para lo cual se extraía directamente de un lugar apropiado y con un grado de humedad que permitiera luego su prensado con el “pisón”. Otras veces, se mezclaban tierras diferentes, cantos rodados, tejuelos, paja y cal. Con estos elementos tan básicos se hacía una mezcla seca que se extendía por capas, se humedecía y se prensaba de igual manera. Al retirar el entablado, la superficie quedaba ya dura fraguando con el secado posterior. Luego se realizaban sucesivos montajes iguales en la dirección del muro. Las esquinas debían trabarse, sobre todo en la siguiente hilada, igual que si se tratara de sillares de piedra. 



El autor experimentando con la técnica.
Desencofrado y limpieza de las tablas.

Luego se impermeabilizada con una argamasa de barro y paja e insistentes manos de pintura de cal, año tras año. El “encalado” o “blanquedo” se hacía tanto en las paredes exteriores como interiores. La única puerta y vano se abría, bien en un lateral o en uno de sus frentes. Si la cubierta se iba a realizar a cuatro aguas, el muro se subía hasta una altura de 1.50 a 2.00 m. por todo su perímetro. Sin embargo, si se pretendía realizar una choza con cubierta a dos aguas, los testeros mas estrechos debían de seguir subiendo con tapial, formando las cuchillas triangulares. En algunas zonas de la Sierra (Sierra Morena), el tapial se calzaba sobre un zócalo previo de mampostería para aislarlo de la humedad. En la comarca del Alto Guadiato hemos localizado muchos tapiales y adobes a los que se incorporaba escoria y ceniza de las fundiciones de carbón.




Detalle del tapial de una zahurda.
Los Blázquez.


Los útiles y herramientas empleadas, eran las propias de la albañilería: pico, pala, espuertas, palanqueta, rastrillos, etc. Entre ellas, la mas específica era el “pisón” que servía para apelmazar la tierra dentro del encofrado. Se trata de una maza de madera de encina, con forma de paralepípedo y perfil levemente acuñado. Existían de diferentes volúmenes y anchura, teniendo todas ellas un largo mango, generalmente de madera de alméz.


Las herramientas básicas.




1 MURILLO REDONDO, J. F. (1990). “Fondos de Cabaña” de Vega de Santa Lucía (Palma del Río, Córdoba). AAA/III, 1987, pag.147-150.

lunes, 2 de junio de 2014

Poblado minero de Las Cabezas (Montoro).


En este caso, se trata de un auténtico poblado de chozas de mineros. En él vivían los trabajadores y familias de unas antiguas minas de Wolframio. Se localiza dentro del paraje montoreño del "Cerro Cabezas", en plena Sierra Morena Cordobesa. También son llamadas "Minas de Los Rasos" https://www.flickr.com/photos/vertice1/5453313839/in/set-72157626074808802/ . El asentamiento se encuentra actualmente en ruinas y muy oculto entre la vegetación autóctona. La circunstancia de estar dentro de una finca privada cerrada con maya cinegética nos ha impedido, de momento, poder acceder para realizar los trabajos de campo (mediciones, planos, dibujos, etc...).

Panorámica general con una de las chozas.

Las chozas, se asientan en una ladera con orientación N, agrupadas y relativamente ordenadas en torno a varios caminos y callejones. Según la cartografía y una visualización exterior podría haber una veintena de construcciones de tipología mixta y planta rectangular, con vertientes a dos aguas. Todas parecen estar construidas con la piedra local (pizarras y cuarcitas), tomadas con barro.

A parte de toda la infraestructura de extracción y lavado del mineral, localizada en el cerro de enfrente, también se aprecian restos de otras construcciones irregulares mucho mas toscas, excavadas sobre el terreno, que pudieron ser zahurdas, cuadras o incluso polvorines.


Camino en torno al cual se alinean las chozas.


La única construcción a la que pudimos acceder, corresponde con una choza de tipología mixta, de planta rectangular y posible cubierta vegetal de monte a dos aguas. Por su buena factura a base de mampostería de pizarras y barro, su ubicación apartada y dominante, los trabajos de nivelación sobre la fuerte pendiente, la existencia de vanos para ventanas y la altura de sus muros, pensamos que pudo tratarse de una vivienda de un capataz o un guarda.



Interior de una de las chozas.


Es muy posible que el Wolframio extraído por estos modestos mineros, acabara siendo utilizado en la fabricación de carros de combate nazis http://www.actibva.com/magazine/economia/como-franco-pago-a-hitler-con-wolframio , según algunas hipótesis históricas.

El informador Juan Relaño, nos comenta que en este paraje vivieron los mineros hasta el abandono de la explotación, posiblemente ya en la década de los 70 del siglo XX.


viernes, 16 de mayo de 2014

Choza del Barranco (Zuheros).

ref. ZUH-04
Recreación de su estado original.

Coordenadas huso UTM: 30 S x.383796 y.4152574
Municipio: Zuheros. Comarca: Sistema Bético (Subbética).
Paraje y otros topónimos: Cortijo El Barranco” y “Vereda de Marchaniega”.
Acceso: abierto. Propietario: privado.
Tipología: cúpula de piedra. Tipo de hábitat: aislado.
Usos: ganadero (albergue de pastores) o agrícola.
Cronología: desconocida.
Conservación: ruinas (el muro se ha desplomado en una de sus esquinas).
Características y técnicas constructivas: planta: rectangular con esquinas curvadas; asentamiento: en una suave ladera y semiexcavada sobre el terreno; disposición: aislada; paramentos: piedra tosca (caliza) tomada con barro a doble cara con el interior relleno de guijarros menudos; los muros son mas anchos en su base; revoques: no apreciables; solera: no apreciable, cubierta: debió ser originalmente de falsa cúlpula por aproximación de hiladas; otros elementos: la entrada se dispone a través de un largo pasillo de acceso y con rampa inclinada; reformas: se adaptó como refugio de ovejas, cubriéndola con chapas de URALITA.


Panorámica del enclave.




Detalle de su planta.


Vista lateral.


Otra vista lateral.


Detalle del pasillo de entrada.



Chapas desplomadas de su ultima cubierta.


Planimetría: planta exterior: 6.40 x 5.50 m.; planta interior: 3.10 x 2.60 m.; ancho muro (en la base): 1.90 m.; alturas: 1.20 m.; entrada (sin dintel): 0.60 m.; otros elementos: longitud del pasillo de la entrada: 1.90 m.; orientación de la entrada: S.

Plano (planta y sección).

Otras construcciones: en el entorno aparecen dos eras circulares empedradas.
Fuentes orales: sin datos.
Fuentes documentales: sin datos.
Observaciones: sería recomendable su protección, rehabilitación y puesta en valor como elemento de interés etnográfico dentro del sendero del Parque Natural de la Subbética Cordobesa, donde se incluye.
Equipo de Trabajo: Rafael Pulido Jurado (2010).
Colaboradores: Mónica López Martínez.